China: los nuevos escenarios
Las empresas locales y multinacionales deberán asumir nuevos retos, una vez que
China ha implementado políticas que exigen mejores niveles de calidad y sobre todo especialización. Para los emprendedores latinoamericanos se abre una gran puerta para los negocios.
Recuerdo aquellos días en donde los gerentes de compras de las principales empresas locales o multinacionales decían que todo lo que se compraba en
China era siempre más barato que lo comprado en cualquier otra parte del mundo. Recuerdo aquellos días en donde se hablaba de
China como la “Fábrica del Mundo”. Y como olvidar esos días en donde lo “Hecho en China” era símbolo de mala calidad. Esos tiempos han cambiado.
En los últimos meses se han generado más cambios en los procesos de compra en
China que en los últimos 10 años. El país se ha visto expuesto a innumerables presiones internacionales tanto de gobiernos, liderados por Estados Unidos, debido al défi cit de su balanza comercial, como de organizaciones no gubernamentales vinculadas a temas laborales y de derechos humanos.
Son tres los hechos que han cambiado los escenarios de aprovisionamiento en
China:
Este cambio del entorno para los empresarios chinos ha generado que miles de empresas medianas y pequeñas, principalmente las enfocadas en producir bienes de bajo costo, han comenzado a desaparecer. La esperanza está puesta en que sean las empresas sobrevivientes las que den trabajo a la gente que quedará desempleada, y que el crecimiento de estas empresas líderes, con su especialización, además dará trabajo a los más de 15 millones de chinos que se incorporan anualmente al sistema productivo en el país asiático.
Tenemos que estar concientes de que nos encontramos en los inicios de una nueva etapa de los productos “Hechos en
China”. Con estas nuevas regulaciones y cambios de reglas del juego, los empresarios chinos se están dando cuenta de que el valor agregado y la calidad son su fuente de salvación. Hoy más que nunca tienen que diferenciarse de sus competidores, ganando la batalla internacional a través de una excelente relación costo-benefi cio, especializando su producción en los sectores donde tengan ventajas comparativas claras, creando marcas globales, para que el consumidor esté dispuesto a pagar más, pero por algo mejor.
Tal parece que
China está iniciando un proceso muy similar al que vivió Japón. Los que vivieron la época en donde “Hecho en Japón” era símbolo de mala calidad, sabrán entender mi razonamiento. Hoy en cambio, el producto japonés es símbolo de calidad y estamos dispuestos a pagar más, por cualquier artículo que consideramos mejor.
Hace ya casi un año que el Gobierno chino emitió la lista de 52 empresas, en 6 sectores considerados como estratégicos para su desarrollo como país, cuyas marcas van a recibir apoyo gubernamental para impulsar su desarrollo en el mundo entero. Marcas como Hisense, Haier, Konka, Geely, Bird, para muchos no generarán ningún estímulo, pero para los que creen en
China saben que estamos hablando de las nuevas Sony, Panasonic, Mitsubishi, Toyota.
En nuestro recorrido por América Latina vemos que todavía la oportunidad está latente. Muchas de las marcas líderes en
China no tienen presencia en la región, ya que sus gerentes de venta internacional están todavía preocupados de Europa o Norteamérica, dejando a Latinoamérica para el fi nal. Existe una gran puerta abierta para los emprendedores latinos que quieran ver Asia como su fuente de generación de negocios.
Sin embargo, los nuevos escenarios, y los que vendrán, exigen de parte de los gerentes de compras o aprovisionamiento, una mayor evaluación de sus proveedores chinos, una mejor supervisión in situ de la producción de su orden, y un mayor control en la calidad del producto fi nal.
China vino para quedarse, pero existen otros “nuevos” jugadores que comienzan a aparecer como Vietnam, Malasia, India, Bangladesh, Tailandia e Indonesia, a los cuales habrá que seguir de cerca, al igual que se hizo con
China a inicio de los 90. El futuro está en Asia y tenemos que interiorizar esta realidad. MADE IN
CHINA.
Lo expuesto aquí nos lleva a pensar que el reto del empresario latinoamericano global se vuelve cada vez más complejo. Ya no bastará con una visita a la ya famosa Feria de Cantón; ahora será necesaria la visita a ferias mucho más especializadas en la misma
China en busca de mejores proveedores y precios.
Y si
China ya no es la “fábrica del mundo”, ahora será solamente uno de sus “Departamentos de Producción”, ya que la fábrica ahora se llama Asia, la cual está produciendo cada día productos de mejor calidad, hasta tal punto de que los artículos de marcas como reconocidas a nivel mundial como Mercedes Benz, Audi, Sony, Dell, y Mac son ahora Hechos en
China”.
Estoy seguro que de aquí a 10 años estaremos recordando estos días como los tiempos en donde hacer negocios en
China era una novedad. Para 2018, quien no tenga a China y a Asia como componente primordial de su línea de producción estará viendo muy comprometida su existencia en el futuro cercano.